LA SEGURIDAD POR PARTES

LA SEGURIDAD POR PARTES

Partes fundamentales para el buen funcionamiento de un ascensor, los componentes de seguridad sirven para evitar incidentes y accidentes, así como también fallas electromecánicas, sean leves o graves. Diversos dispositivos específicos maximizan la reducción de los riesgos y, por lo tanto, fortalecen las garantías de seguridad de un elevador.

OFICIO DE CONSERVADORES

OFICIO DE CONSERVADORES

Y bien: mencionemos sólo una parte relevante de lo que implica el mantenimiento de un ascensor: la verificación periódica del control de maniobras, de la máquina de tracción, frenos, seccionador trifásico, disyuntor, iluminación fija y de emergencia; cables de acero y amarres, mandos y señalizaciones; alarma, matafuegos, sistemas de seguridad y cerraduras electromecánicas; la lubricación de los elementos expuestos a rotación o fricción, la limpieza del cuarto de máquinas, del techo de la cabina y el fondo de pasadizo; el ensayo anual de accionamiento del sistema limitador de velocidad, de las distancias de puesta en marcha de interruptores y límites direccionales… La enumeración podría ser interminable.

RESPONSABILIDAD Y BUEN USO

RESPONSABILIDAD Y BUEN USO

Fuera del margen de azar probable en el funcionamiento de cualquier aparato electromecánico, la seguridad de un ascensor, si ha de valorarse realmente, dependerá, sobre todo, de dos factores controlables que se complementan para reducir las contingencias peligrosas:

CONSERVAR Y MODERNIZAR

CONSERVAR Y MODERNIZAR

La oportuna modernización tecnológica de un ascensor electromecánico no es menos importante que su regular mantenimiento. De hecho, a lo largo de su trayectoria, cuantificada en años de funcionamiento, un elevador fatiga naturalmente sus diversos elementos y dispositivos, aun cuando, en rigor, no comprometiera su vida útil. Mientras ese proceso se desarrolla, el dinámico contexto urbano incrementa las exigencias de confort, calidad y seguridad, en la medida en que aumentan el tráfico y los requerimientos en edificios, se legislan nuevas reglamentaciones y ordenanzas.

NI MONTACARGAS NI APAREJOS…

NI MONTACARGAS NI APAREJOS...

Por inverosímil que parezca, se ha instalado el concepto -temerario y erróneo- de «montacargas para personas». Sin ir más lejos, basta con recorrer un conocido espacio de compras, ventas, pagos y subastas por internet, para dar con «montapersonas» o «ascensores» (denominaciones igualadas en el anuncio, como si fueran lo mismo), presentados a la manera de un ropero o de un juego de living. Y, faltaba más, abundan quienes piden precios de los «productos» ofrecidos.

ALGO QUE NO TERMINA DE CERRAR

ALGO QUE NO TERMINA DE CERRAR

«El tema de la seguridad de las puertas de ascensores pasa no sólo por la cerradura, sino también por la robustez del mecanismo de la puerta y su mantenimiento. Si una puerta tiene la mejor cerradura, con 64 contactos eléctricos, pero el mecanismo de colgado es débil y se rompe el perno de sujeción, queda el gancho dentro de la cerradura, el ascensor funciona y la puerta se abre. Debemos tener en cuenta, en contra de lo que piensan muchos leguleyos, que la seguridad 100 por ciento no existe y que siempre habrá un margen por el cual la puerta se pueda abrir».

QUE EL SERVICIO TAMBIÉN SEA SEGURO

QUE EL SERVICIO TAMBIÉN SEA SEGURO

Los administradores y copropietarios de edificios de propiedad horizontal no deberían olvidar ciertas condiciones imprescindibles para contratar servicios de mantenimiento de ascensores, lo mismo que para la modernización de los equipos. No basta con apelar a empresas confiables. Si se pretenden elevadores seguros, también se necesita seguridad contractual.

A LAS PUERTAS DE LA INSEGURIDAD

A LAS PUERTAS DE LA INSEGURIDAD

A poco menos de diecinueve años de comienzo del siglo 21, ¿hasta cuándo se consentirá en algunos ascensores, por desidia e indolencia en el cumplimiento de las ordenanzas o, peor aún, a falta de normativas de regulación, las riesgosas puertas «tijera», de cabina de accionamiento manual o exteriores, de rellano?

POR ASCENSORES SEGUROS

POR ASCENSORES SEGUROS

Para elevar la seguridad de los ascensores, entendida como la máxima reducción posible de riesgos o peligros, de modo que sea mucho más que un enunciado voluntarioso, la primera condición es que la calidad no descienda.

ELEVADAS PRECAUCIONES

ELEVADAS PRECAUCIONES

Las elevadas temperaturas pueden afectar el funcionamiento de los ascensores, en la medida en que suelen provocar interrupciones del servicio de energía o bajas de tensión eléctrica. En esas circunstancias, resulta fundamental que los usuarios adopten precauciones en el uso de los elevadores para evitar accidentes o el desagradable encierro de quienes quedan atrapados en la cabina.