DE LA SEGURIDAD COMO VALOR

No basta con prodigar a los usuarios un servicio confortable, funcional a sus necesidades de traslados. La seguridad de los ascensores es más que un objetivo; también constituye un propósito y, en esa medida, un valor. Quienes se desplazan regularmente en estos medios del transporte vertical pueden ser beneficiarios o damnificados, cuando no víctimas. 

Es menester cumplir con todos los requisitos normativos y técnicos, para resguardarlos de incidentes desventurados y accidentes fatales. Sin embargo, seamos sinceros: aún resulta escasa la conciencia sobre las necesidades de conservación técnicamente calificada para garantizar condiciones óptimas de seguridad.