ESENCIALES, CON PERDÓN DE LAS PLAGAS…

En cuarentena o fuera de ella, sería pandémicamente estúpido negar que el mantenimiento preventivo, correctivo y predictivo de los ascensores es imprescindible para garantizar el efectivo funcionamiento de los ascensores y la seguridad de los usuarios. Pero muchas veces la necedad decide las prioridades. En esa medida, el transporte vertical suele ser víctima de la desidia y la indolencia.

Baste con observar la frecuencia con que se discute hasta el absurdo acerca de si la conservación de los equipos es necesaria y conveniente, como si no se tratara de un procedimiento fundamental.

No por azar, en el primer tramo del aislamiento social obligatorio en prevención del coronavirus este servicio técnico no fue exceptuado de la cuarentena ni considerado esencial.

Eso sí, el 3 abril último, esta actividad, altamente cualificada para asegurar el segundo medio de transporte más utilizado en el país, después del automóvil, fue contemplada por enésimo decreto en el rubro «Servicios de mantenimiento y fumigación», con perdón de tanta plaga…