NI UN ROBOT LO USA BIEN

Este robot de ANYmal Research ejecuta tareas simples de manipulación de un objeto cotidiano; en este caso, de un ascensor, identificado mediante una etiqueta con un código QR para que pueda encontrarlo. Autómata, usa sus patas para llamar al elevador. 
Como se observa en el video (https://www.youtube.com/watch?v=gM1z60aeunU), este usuario androide, por así denominarlo, comete el error (el de quienes lo programaron) de situarse delante de la puerta antes de que se abra, de modo tal que entorpecería la salida de quien se bajara en ese piso. 
¿Compartiría con pasajeros humanos la manía naturalizada entre personas de carne y hueso de pulsar al mismo tiempo los dos botones con flechas indicativas hacia arriba y hacia abajo, convencido de que la máquina llegará antes? ¿Presionaría un solo botón una y otra vez, como si el aparato hubiera de moverse más rápidamente? Ambas acciones son improbables en el robot: el capricho y la ansiedad no forman parte de sus limitaciones…