PARA ROMPER LOS «VIOLENTOS VÍNCULOS»

Hace 204 años, los representantes de las Provincias Unidas en Sud América, reunidos en Congreso General, declararon solemnemente «a la faz de la tierra» su «voluntad unánime e indubitable de romper los violentos vínculos» que las ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojadas, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli.

Aconteció el 9 de julio de 1816, día la declaración de la independencia nacional, como consta en el acta de aquella reunión trascendental. Aquellos representantes lo hicieron «invocando al eterno que preside el universo, en el nombre y por la autoridad de los pueblos» que representaban, «protestando al cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia que regla nuestros votos».