PEQUEÑAS Y MEDIANAS, EN LA LUCHA

El 27 de junio debería celebrarse el «Día Internacional de las pequeñas y medianas empresas» (pymes ), de acuerdo con lo establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU). Pero el duro impacto de la crisis por la pandemia del coronavirus convierte el festejo en conmemoración.

«Con la economía paralizada y ante la falta de venta -observó el especialista Gustavo Lazzari-, con la cadena de pagos destrozada y ninguna asistencia crediticia seria, con la voracidad fiscal, energética y bancaria en su máxima expresión, las pymes sólo atajan demandas de pagos y presiones insostenibles».

Sin embargo, vale celebrar el extraordinario esfuerzo que realizan las pymes argentinas (sus empresarios y trabajadores) para afrontar esta adversidad y llevar adelante la actividad, a pesar de los pesares. Para dar pelea, como se suele decir; para seguir en la lucha. De la manera más grande…

Desde su consagración, la fecha ha sido significativa para la industria del transporte vertical de la Argentina, ya que se diferencia del resto del mundo en el sentido de que el nuestro es el único país adonde el 85 por ciento de la venta y montaje de ascensores es realizada por pequeñas y medianas empresas de capital nacional.

Junto a las firmas encargadas del mantenimiento de los elevadores, las pymes controlaban, al menos antes de la pandemia (habrá que ver lo que indiquen nuevos relevamientos económicos), poco más del 90 por ciento del mercado.

Por referir un caso regional, en Brasil las cifras de esta actividad se invertían: las pymes apenas ostentaban un 10 por ciento del sector, habida cuenta de la fuerte presencia de compañías multinacionales

A comienzos de 2020, cuando no se vislumbraban las calamidades del Covid-19, según los datos del Consejo Internacional para la Pequeña Empresa, las pymes , pertenezcan al sector formal o informal de la economía, representaban más del 90 por ciento del total de las firmas, generaban entre el 60 y el 70 por ciento del empleo y eran responsables del 50 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) mundial.

Una cosa es segura, más allá de la crisis: las pymes son las empresas que, aun contando con un número reducido de trabajadores y un moderado volumen de facturación, constituyen la espina dorsal de la mayoría de las economías del mundo y desempeñan un papel fundamental en los países en desarrollo.