SI HAY FUERTES TORMENTAS

En la medida en que suelen provocar cortes eléctricos, filtraciones de agua e inundaciones en los ascensores, las fuertes tormentas y sus lluvias torrenciales aumentan exponencialmente la probabilidad, incontrolable, de que este o aquel aparato se detenga o no funcione.

En esas circunstancias -advertidas por tanta alerta meteorológica- lo recomendable es no usar los elevadores, en prevención de la posibilidad de quedar encerrado/a en la cabina. Incluso después del temporal, lo aconsejable es aguardar que esté asegurada la correcta provisión de energía.

En ese caso, además, la restitución del servicio no podrá realizarse sino a medida que se restablezca el suministro eléctrico y se efectúen las inspecciones correspondientes, de modo de poner nuevamente en funcionamiento, y sin riesgos, el equipo afectado.

En esas situaciones climáticas adversas, es difícil garantizar seguridad, si el usuario no es prevenido. Tampoco es fácil auxiliar a quienes hubiesen quedado atrapados, ya que los anegamientos en las torres de departamentos suelen impedir que los técnicos lleguen al lugar y brinden, en tiempo y forma, la asistencia necesaria.

Para evitar accidentes o atemorizantes encierros, habrá que reforzar las precauciones con los ascensores frente a los anunciados fenómenos meteorológicos.