MÁS PREVENCIÓN, MENOS ACCIDENTES

En materia de ascensores, cuanto más se promuevan acciones preventivas, tanto menos incidentes infortunados habrá que lamentar. La posibilidad de disminuir las contingencias peligrosas y, por lo tanto, las probabilidades de accidentes depende no sólo del buen uso del elevador, sino también del eficaz mantenimiento preventivo, correctivo y predictivo, lo mismo que de la oportuna modernización de los equipos.

LO ESENCIAL ES LA SEGURIDAD DE TODOS

Aunque no rigiera el aislamiento social obligatorio, con sus consabidas exclusiones, el servicio de mantenimiento de ascensores es esencial. Lo es por definición, más allá de este o aquel decreto de necesidad y urgencia. Lo es en condiciones normales o de excepción. Frente a las dificultades planteadas en los consorcios por la pandemia del coronavirus, seamos considerados.

NO TRATES DE SALIR POR TU CUENTA

En cuarentena o sin ella, si un ascensor se detuviera por falla mecánica, interrupción del servicio de energía o problemas de apertura de puertas, lo más seguro para el usuario «atrapado» será permanecer en la cabina, esperando la asistencia de personal especializado para que lo auxilie. Tratar de zafar, a riesgo de accidentarse, implica exponerse a lesiones y, más allá, a la fatalidad. En esas circunstancias, por difícil que sea tolerar la ansiedad, la impaciencia y a menudo el pánico que suele provocar en algunas personas la desagradable situación de encierro, lo aconsejable es aguardar el rescate por técnicos idóneos en el tema o bien por los bomberos, preparados para atender este tipo de emergencias.

EL MANTENIMIENTO, UN SERVICIO ESENCIAL

Como es de público conocimiento, a través de la decisión administrativa 450/2020 del gobierno nacional, fue ampliado el listado de actividades y servicios declarados «esenciales» en la emergencia, ahora exceptuadas de cumplir con el «aislamiento social, preventivo y obligatorio» en los términos previstos en el Decreto N° 297/20. Entre las prestaciones exceptuadas se encuentran los servicios de mantenimiento esenciales, como, por ejemplo, los relacionados con los denominados «medios de circulación mecánica estacionaria», una clasificación que incluye naturalmente a los ascensores y montacargas.

CÓMO USAR EL ASCENSOR, SIN EXPONERTE AL CORONAVIRUS

El ascensor es un espacio público, cerrado y de poca ventilación. Cada vez que necesites utilizarlo, adoptá las siguientes medidas preventivas para no exponerte al coronavirus (Covid-19) y reducir el riesgo de contraerlo. La solidaridad y la conciencia son nuestra principal defensa.

DE LA CABINA BIEN CONSERVADA

De las diversas tareas contempladas en el mantenimiento de un ascensor las que conciernen a la cabina deben considerar, en términos básicos, verificación de su funcionamiento, ajuste de sujeción, guiadores inferiores, deslizamiento sin roces ni excesivo juego en guías superiores e inferiores, apertura y cierre de puertas, limpieza de sus pisaderas, revisión de todos los pulsadores, iluminación y alarma de emergencia, llave o botón de parar; reparación de averías y sustitución de componentes desgastados, entre otras cosas.

BIEN MANTENIDOS

En materia de ascensores, cuanto más se promuevan acciones preventivas, tanto menos incidentes infortunados habrá que lamentar. La posibilidad de disminuir las contingencias peligrosas y, por lo tanto, las probabilidades de accidentes depende no sólo del buen uso del elevador, sino también del eficaz mantenimiento preventivo, correctivo y predictivo, lo mismo que de la oportuna modernización de los equipos.

DEL MANTENIMIENTO A LA MODERNIZACIÓN

La acumulación de años de funcionamiento implica para un ascensor estándar un ingente desgaste de sus componentes electromecánicos. En términos de uso, marca un punto de inflexión insoslayable para considerar por razones técnicas, de acuerdo con la exclusiva evaluación de técnicos calificados, una modernización integral del aparato, nunca limitada a sus aspectos estéticos, necesarios pero insuficientes.

QUE NADIE TRATE DE SALIR POR SU CUENTA

Si un ascensor se detuviera por falla mecánica, interrupción del servicio de energía o problemas de apertura de puertas, lo más seguro para el usuario «atrapado» será permanecer en la cabina, esperando la asistencia de personal especializado para que lo auxilie.