LA SEGURIDAD SUBE, SI LA CALIDAD NO BAJA

La seguridad de los ascensores puede ser considerada como la máxima reducción posible de riesgos o peligros. ¿Queremos elevarla a la altura de las circunstancias? La primera condición es que la calidad no baje. ¿Queremos que esa pretensión sea más que el enunciado de un buen propósito? Pues bien: que no quede librada sólo al denodado esfuerzo de los conservadores en un contexto de persistente inflación de costos.

ALTOS CONSERVADORES

Desde la Cámara de Ascensores de Córdoba (C.A.C.) elevamos nuestro agradecimiento a todos los trabajadores del transporte vertical del país por su laborioso desempeño durante la difícil adversidad de la pandemia. Su alta vocación de servicio para brindar prestaciones esenciales de mantenimiento, con el fin de garantizar que los ascensores sigan funcionando y de un modo seguro, merece el reconocimiento no ya sólo de este sector, a través de las cámaras y asociaciones que representan a las empresas conservadoras, sino también, si bien se mira, de la vasta comunidad consorcial en su conjunto.

EL MANTENIMIENTO, UN SERVICIO ESENCIAL

Como es de público conocimiento, a través de la decisión administrativa 450/2020 del gobierno nacional, fue ampliado el listado de actividades y servicios declarados «esenciales» en la emergencia, ahora exceptuadas de cumplir con el «aislamiento social, preventivo y obligatorio» en los términos previstos en el Decreto N° 297/20. Entre las prestaciones exceptuadas se encuentran los servicios de mantenimiento esenciales, como, por ejemplo, los relacionados con los denominados «medios de circulación mecánica estacionaria», una clasificación que incluye naturalmente a los ascensores y montacargas.

QUE NADIE TRATE DE SALIR POR SU CUENTA

Si un ascensor se detuviera por falla mecánica, interrupción del servicio de energía o problemas de apertura de puertas, lo más seguro para el usuario «atrapado» será permanecer en la cabina, esperando la asistencia de personal especializado para que lo auxilie.

CONSERVACIÓN Y CÁLCULOS MEZQUINOS

En materia de ascensores, detrás del concepto de seguridad abundan las consabidas buenas intenciones y escasean las mejores voluntades. Se dirá una y otra vez que se pretende garantizar calidad y condiciones óptimas de funcionamiento de los aparatos, que se procuran los cuidados apropiados; que los usuarios son sujetos prevalentes de derecho respecto del servicio, lo mismo que de las prevenciones y reaseguros por su integridad. Y así, sucesivamente…Sin embargo, las decisiones en orden al mantenimiento (y, llegado el caso, la modernización) de los equipos suelen contradecir tantos buenos propósitos.

DE LA IDONEIDAD EN EL MANTENIMIENTO

¿Podría fingir idoneidad un conservador de ascensores en su oferta de servicios, como un recurso amañado para captar clientes? Ese ardid es improbable, por la simple razón de que la idoneidad genuina (entendida como garantía de una prestación apta) se basa en el sólido conocimiento, la vasta experiencia, la capacitación continua y el rigor de … Read more

PARA ELEVAR LA SEGURIDAD

Para elevar la seguridad de los ascensores, entendida como la máxima reducción posible de riesgos o peligros, la primera condición es que la calidad no descienda. ¿Queremos que esa pretensión sea más que un buen propósito y no esté librada sólo al denodado esfuerzo de los conservadores en un contexto de persistente inflación de costos?