INGENIEROS ELECTRICISTAS, EN SU DÍA…

Jorge Newbery fue el primer argentino en graduarse, en 1895, como Ingeniero Electricista en la Universidad de Cornell (Estados Unidos), con lo cual, si bien se mira, inauguró en nuestro país una profesión cuyo campo de aplicación abarca prácticamente todas las actividades modernas vinculadas con la producción de bienes y servicios, incluyendo a la divulgación, docencia, investigación y desarrollo tecnológico. En conmemoración del natalicio de Newbery (27 de mayo de 1875, en Buenos Aires) se celebra hoy en la Argentina el Día del Ingeniero Electricista, al que la Cámara de Ascensores de Córdoba (C.A.C.) adhiere en reconocimiento del valioso aporte de estos profesionales al transporte vertical.

SEAMOS DIGNOS DE AQUEL JURAMENTO

Nadie es la patria. Ni siquiera el jinete
que, alto en el alba de una plaza desierta,
rige un corcel de bronce por el tiempo,
ni los otros que miran desde el mármol,
ni los que prodigaron su bélica ceniza
por los campos de América
o dejaron un verso o una hazaña
o la memoria de una vida cabal
en el justo ejercicio de los días.

DE CÓMO SE INTEGRÓ LA PRIMERA JUNTA

25 de mayo de 1810: depuesto el virrey Cisneros, Manuel Belgrano, Juan José Castelli, Juan José Paso (carlotistas); Mariano Moreno, Domingo Matheu, Juan Larrea (juntistas); Cornelio Saavedra y Miguel de Azcuénaga (milicianos) negocian la integración del nuevo gobierno. Al cabo de un intenso toma y daca, queda constituida la «Junta provisional gubernativa de la capital del Río de la Plata», compuesta por Saavedra (presidente), Castelli, Belgrano, Azcuénaga, Alberti, Matheu y Larrea (vocales); Paso y Moreno (secretarios).

LOS PRIMEROS 25 AÑOS DE LA C.A.C.

Este miércoles cumple sus primeros 25 años la Cámara de Ascensores de Córdoba (CAC), fundada el 20 de mayo de 1995 por iniciativa de pioneros del transporte vertical de esta Provincia que en aquel año infortunado, signado por una brutal crisis financiera derivada del llamado «efecto tequila» y con motivos de sobra para el desaliento, se animaron sin embargo a iniciar un proceso de gestión y posicionamiento institucional con el propósito de mejorar el sector, en la convicción de un futuro de crecimiento. Y lo lograron, contra todo pesimismo. No habían sido ingenuos, sino resilientes…