DE LA LIMPIEZA EN EL MANTENIMIENTO

Hay quienes la consideran una tarea menor y, por eso mismo, la descuidan, como si no implicara aspectos técnicos relevantes. Sin embargo, la efectiva limpieza de todo ascensor (en particular, la del cuarto de máquinas y elementos allí instalados, el techo de cabina y el fondo de pasadizo) forma parte de un servicio de mantenimiento que se precie.

PARA QUE LA MÁQUINA TRACCIONE

El servicio de mantenimiento de ascensores ha de ser tanto más valioso cuanto más integral. De las múltiples tareas que contempla la conservación que se precie, las que corresponden a la máquina de tracción deben incluir, además de una limpieza exhaustiva, la verificación de su normal funcionamiento, del nivel y estado de aceite (si existen pérdidas y por lo tanto la necesidad de completar el fluido), un control especial y minucioso sobre el desempeño del freno y las condiciones de las cintas (ferodos), particularmente en los equipos con variador de frecuencia.

DE LA CONSERVACIÓN BIEN EJECUTADA

Cuanto mejor sea el servicio de mantenimiento de los ascensores, tanto más imperceptible resultará la labor de los conservadores. No porque lo bueno no se advierta, sino porque su presencia en edificios será menos frecuente. De su desempeño eficiente y eficaz -se sabe- dependerá en buena medida el efectivo funcionamiento de los elevadores.

SI LE RESTAMOS VALOR…

¿Quién podría negar, sensatamente, que el mantenimiento preventivo, correctivo y predictivo de los ascensores es imprescindible para garantizar la seguridad de los usuarios? ¿Por qué, sin embargo, con demasiada frecuencia, llegado el caso, se discute hasta el absurdo acerca de su conveniencia o necesidad? Aun con ser vital, este servicio técnico no ha sido todavía suficientemente valorado ni contemplado como procedimiento fundamental que debería tener una regularidad cuidadosa y programada, en el marco de un plan de trabajo conjunto.

PARA ELEVAR LA SEGURIDAD

Para elevar la seguridad de los ascensores, entendida como la máxima reducción posible de riesgos o peligros, la primera condición es que la calidad no descienda. ¿Queremos que esa pretensión sea más que un buen propósito y no esté librada sólo al denodado esfuerzo de los conservadores en un contexto de persistente inflación de costos?

NO BASTA CON RESETEAR EL ASCENSOR

¿Un ascensor queda fuera de servicio de manera súbita? Sea cual fuere la causa de su desperfecto, lo más probable es que al conservador responsable se le reclame, sin miramientos, la reposición perentoria del elevador. ¿Y si el aparato se detuviera por un corte de energía, como suele acontecer en días de altas temperaturas o de tormentas eléctricas, que incluso filtran agua hasta en la cabina? ¿Y qué si el incidente hubiese provocado la rotura de partes eléctricas o de protecciones, entre otros elementos?