PARA ELEVAR LA SEGURIDAD

Para elevar la seguridad de los ascensores, entendida como la máxima reducción posible de riesgos o peligros, la primera condición es que la calidad no descienda. ¿Queremos que esa pretensión sea más que un buen propósito y no esté librada sólo al denodado esfuerzo de los conservadores en un contexto de persistente inflación de costos?

NO BASTA CON RESETEAR EL ASCENSOR

¿Un ascensor queda fuera de servicio de manera súbita? Sea cual fuere la causa de su desperfecto, lo más probable es que al conservador responsable se le reclame, sin miramientos, la reposición perentoria del elevador. ¿Y si el aparato se detuviera por un corte de energía, como suele acontecer en días de altas temperaturas o de tormentas eléctricas, que incluso filtran agua hasta en la cabina? ¿Y qué si el incidente hubiese provocado la rotura de partes eléctricas o de protecciones, entre otros elementos?